Bajar de peso | Cómo bajé 23 kilos en 7 meses

Cómo bajar de peso, cómo
perder peso rápido, no estoy feliz con mi cuerpo, no tengo confianza. Preguntas y frases que probablemente muchos nos hemos dicho más de alguna vez…

En la sociedad de hoy, nos guste o no, se le hace mucho énfasis al peso y físico de las personas y, lamentablemente, por razones estéticas más que por salud. Durante casi toda mi niñez y hasta los 16 años, fui un tanto gordete, hasta que logré bajar de peso; 23 kilos en 7 meses.

Este era yo a los 15-16 años

Como ven, era bajo y rellenito. Ahora solo soy un enano, JA.

(mi progreso y los resultados los iré mostrando a medida que avancemos juntos en el post)

Era el año 2016, llevaba una vida bastante sedentaria; comía McDonald’s una vez a la semana, o cada dos, medio paquete de galletas al día, 3 platos de cereales extremadamente duces (adjunto foto de azúcar); y bebía por lo menos 1.5 litros de Coca Cola al día en lugar de agua. Sin contar todas estas cosas, me alimentaba bastante ‘decentemente’: consumía arroz, tallarines, pollo, carne al almuerzo, y verduras en la hora de la cena.

Pesaba 73 kilos y medía 1.64m aproximadamente.

EL DÍA QUE CAMBIÉ PARTE DE MI ALIMENTACIÓN

Un día equis, alrededor de junio de 2016, fui al doctor para realizarme unos exámenes, y entre ellos había uno de sangre. Al ver los resultados, tenía todo normal, pero mis niveles de azúcar estaban cerca de los 100mg (casi 91) por decilitro; es decir, estaba cerca de tener prediabetes.  Al comienzo no lo sabía, pero cuando volví a casa con el resultado del examen, busqué cuáles eran los niveles de azúcar normal, y me encontré con eso, 100-125mg por decilitro suele ser considerado prediabetes.

Casi me cagué, y me dije: “Arturo, no quieres estar con diabetes, ¡haz algo por la mierda! Intenta reducir tu consumo de azúcares (procesadas, claro). Muy bien, dejaré de beber Coca Cola”.

Y así sin más, de un día para otro dejé de consumir la famosa bebida, ese delicioso jarabe negro sabor caramelo. Mi idea no era bajar de peso, simplemente reducir mis niveles de azúcar porque me aterraba la idea de tener diabetes y tener que pasar por todos los problemas que conlleva. Además de todo esto, a veces tenía unos dolores en el pecho. Hoy, creo que eran resultado de mi ansiedad, pero en ese minuto, cuando estaba gordete, creía que era porque me estaba acercando a niveles de obesidad.

Sí, era un poco exagerado. Solo un poquito. -Pero considera que era un adolescente de 16 años, con ansiedad-.

Así que, eso hice: dejé de consumir Coca Cola.

CUANDO TODO CAMBIÓ

Pasó una semana y media desde que abandoné mi consumo, y mi peso estaba, ya, en ¡69 KILOS! ¿Qué mierda? Lo más probable es que mi cuerpo simplemente se ‘deshinchó’ de los gases y toxinas de la Coca Cola. Ese mismo día, me dije: “debe ser el azúcar, probaré DEJAR de consumir azúcares procesadas (galletas, cereales, jugos, etc) completamente, y a ver qué tal, y comenzaré a pesarme cada día”.

Aquí está cuando comencé a ‘tomar registro’ de mi progreso. Lo pongo entre comillas porque marcaba «checkpoints» en mi mente cada mes para ver cuánto bajaba, pero no era un registro «oficial».

Como observan, 65 kilos. Esto debió haber sido un mes luego de haber dejado la bebida.

Seguí bajando de peso, pero pasaba hambre, jeje. Aquí en Chile acostumbramos a comer 4 comidas fuertes (desayuno, almuerzo, hora del té/merienda, y cena), y había dejado de consumir mis meriendas a media tarde. Así que decidí armar una especie de dieta, incluyendo mi tan maravillosa once (como le decimos a hora del té en Chile):

Desayuno: yogurt natural sin azúcares añadidas, acompañado con avena, plátano (banana), unas pocas almendras y, a veces, un poco de miel.

Snack: Manzana o plátano. A veces un pan con jamón.

Almuerzo: solía almorzar arroz con pollo, carne, o pescado; tallarines (pasta) con salsa de tomate; burritos con verduras.

Hora del té: nuevamente yogurt natural sin azúcares añadidas, acompañado con avena y plátano. Esta comida sin almendras ni miel porque estaban caras y había que distribuir queridi. Cuando no tenía tanta hambre, comía simplemente un pan con jamón y/o queso con un café.

Cena: verduras como lechuga, tomate, palta (aguacate), zanahorias, brócoli, champiñones (setas), acompañadas con atún en lata, pollo, o huevo duro (hervido). A veces no acompañaba con proteína, solo las verduras. A veces cenaba burritos con estas mismas verduras.

Solo bebía agua, y un café al día.

En esos momentos, ya estaba decidido a seguir bajando de peso para verme bien, sentirme mejor y, por sobre todo, estar sano. Por lo que me mentalicé y sentí una determinación increíblemente enorme por conseguir mi objetivo: mantener esta dieta y no consumir ninguna azúcar procesada hasta que mi cuerpo dejase de perder peso.



»Pasaron las semanas y seguí bajando de peso. Poco más de un mes y medio después del primer registro, saqué esta foto→

Sí, son calcetines de colegio :p

Continué con esta dieta, y, por alguna razón, seguí bajando de peso muy rápidamente. En enero del 2017, estaba con este peso…

¡52.6 KILOS!

La verdad, no sé cómo mierda pude perder tanto peso y tan rápido. Atribuyo mucho a dos factores, porque la verdad es que mi alimentación no varió mucho a como ya me alimentaba desde antes de “hacer dieta”:

1.       El no consumir nada de azúcares procesadas.

 

2.       Todos los días mentalizaba en mi cabeza ser delgado, verme bien, y estar sano.

 

Un par de semanas después (perdón por la ejemplificación), me golpeó una especie de diarrea por una semana y media. No era diarrea como tal, pero, por decir de alguna forma, la comida salía como entraba…

Fui al doctor, al gastroenterólogo, incluso me hicieron una colonoscopía y me hicieron una biopsia. Todo estaba normal, pero por alguna razón algo raro me pasaba, y no había ningún virus, bacteria, nada.

Durante una semana comí solo arroz, pollo, pastas, y pan. Mis intestinos volvieron a la normalidad.

No tengo registro del peso, pero llegué a pesar 50 kilos. Así estaba

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Demasiado. No era anoréxico, pero creo que estaba cerca.  -Lamentablemente no tengo ninguna imagen de cuando dejé de beber Coca Cola, pero estaba un poco más gordete que en las primeras fotos que les mostré, así que aquí una comparación

 

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Me sentía genial con mi cuerpo, pero a veces sentía dolores en el pecho, esos de los que te conté al principio. Fui al doctor, no tenía nada ni en el corazón, ni en las arterias, ni colesterol ni presión alta. Todo normal. Creo que todo era parte de mi ansiedad que generaba “síntomas en mi cuerpo” (sí, es posible). Quizás fue un shock muy fuerte para mi cuerpo el haber bajado tanto peso en tan poco tiempo. La verdad no lo sé, y me quedaré con la duda.

Por si acaso, comencé a comer un poco más (en cantidad), y a fines del 2017 estaba así, pesando alrededor de 58-60 kilos.

He pasado tanto por gordura, como por delgadez casi extrema, diría yo. Si quieres saber cómo prefiero estar y verme, te digo que:

ni el uno ni el otro.

 Por supuesto no me gustaba tener tanto sobrepeso, pues tenía poca confianza en mí mismo, además de no estar sano. Pero el ser demasiado delgado tampoco es algo tan maravilloso. Estaba relativamente bien nutrido y sano, y me sentía bien con mi cuerpo, pero estaba débil en términos de condición física.

Mi objetivo ahora es bajar un poco de peso, y ganar musculatura. Posiblemente lo documente todo por aquí, en socioaprendizaje, o bien por mi canal de YouTube, al que te invito a suscribirte. Ignora los videos de Minecraft subidos hace 6 años.

 

Antes de terminar, quiero dejar algo en claro. El objetivo de este artículo es simplemente contar mi experiencia, cómo lo hice, y cómo me sentí y como me siento yo con mi cuerpo, mi peso, etc. No estoy diciendo que tú debas hacer lo mismo que yo, ni darle tanta importancia a la estética. Todo depende de ti y como te sientas feliz contigo mismo/misma. Lo que sí quiero recomendarte, es que te alimentes de manera sana, no para adelgazar -o subir de peso-, sino por nutrición, por salud. No te sientas mal si tienes estrías, por ejemplo, todos tenemos. Es normal. No te sientas mal si estás un poco más delgado/a o subido/a de peso, o con grasita extra, cada cuerpo es diferente, y podemos pasar por ciertos periodos. Con tal de que todos estemos sanos, ¡estamos excelente!

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